lunes, 27 de febrero de 2017

EL CASTILLO DE BÍB-BORAS


EL CASTILLO DE LA ENCOMIENDA DE BÍBORAS Y SU HISTORIA


  ÉPOCA MUSULMANA. S/VIII-S/XIII.


   En el año 7ll, Tariq, gobernador de Tánger, atraviesa el Estrecho de Gibraltar, con 7.000 Beréberes, y después de esperar más de 2 meses la llegada del ejército Visigodo y cuando finalmente aparece, los derrota en Wadi Lakka, "Guadalete", donde muere el rey Rodrigo. Nuevamente derrota a los partidarios de Witiza en Écija, según Ibn al Qutiyya. En cualquier caso después de la batalla  de Écija , Don Oppas, obispo de Toledo y hermano de Witiza, colaborará con los conquistadores y sus descendientes y conservarán años después sus propiedades según las propias normas árabes.

ASENTAMIENTO DE LOS YUND/S :

   Ibn al Qutiyya, nos hace indicación de que Abú-L-Jattar, gobernador de al-Andalus, desde el año 743 al 745 puso cuidado especial en alejar de Córdoba a los Sirios, estableciendo a los del Quinnasrin en territorio de Jaén.
    Las referencias sobre los asentamientos de las tribus árabes son muy escasas, las zonas más ricas, sobre todo las vegas y fértiles regadíos del Guadalquivir y sus afluentes, entre ellos el Guadajoz o río Bíboras, por Albendin, fueron codiciadas por los linajes árabes, así que no es de extrañar, que estos se asentaran aquí desde los primeros momentos.
   Por otro lado siguiendo Gómez Moreno, tendremos que considerar, que la población Mozárabe, tuvo gran importancia en la zona Subbética, sobre todo en Alcaudete, asentamiento Visigodo importante, por eso en las continuas rebeliones Mozárabes y Muladies, que tuvieron como escenario la Subbética Andaluza, la zona tomará un gran protagonismo, y no es de extrañar que siguieran habitados los poblamientos de altura, que aparecieron en el periodo visigodo, como es el caso del poblado de Las Lomas.



EL CASTILLO  DE BÍBORAS:  Origen  y evolución.
   El origen de la fortaleza, puede estar en el encastillamiento de los señores, o Ummahat-al-Husun, que se distinguen de los Husun, refugio de campesinos. Desde ellos procuran controlar a las poblaciones campesinas, bien a la fuerza u ofreciéndoles protección frente a los recaudadores de impuestos.
   Esta fortaleza inicial, casi rupestre, se irá remodelando con el tiempo y controlará un territorio o término delimitado con Martos por el arroyo Salado, con Alcaudete y con el Castillo de Locubi, por donde actualmente limita el término de Martos y con Zuzaña, "Susana", por el Peñón del mismo nombre. Este castillo jugará un papel importante en las contínuas rebeliones Mozárabes y Muladies como la de Omar-Ben-Hafsun, y su aliado Said-Ben-Mastana, que se apoyó, en los castillos de Priego, Carcabuey y Alcaudete, y nuestra zona es claramente fronteriza de la sublevada, y se conocerá con el nombre de Bib-Bora, que en árabe andalusí viene a significar, puerta, acceso, entrada a Bora y del  que  será origen  "Bivorias" y más tardea castellanizado "Bíboras".
   Estos pactos entre iguales para atacar poblaciones mayores, no impedirán la libertad de acción o nuevos pactos, y en ocasiones estas actividades les permitirán controlar un territorio sobre el que imponer impuestos, cuando la debilidad del emir le obliga a reconocerles cierta autoridad.
   En Jaén durante el reinado de al-Mundir, (886-888), Ibn-Mastana realiza incursiones y ataca Alcaudete y los alrededores de Jaén.

  En el año 888, el gobernador de  la kura 'Ubyd Allad b. Muhammad, hace una expedición contra Sa 'id B. 'Abd Allad b. Janyar que se había encastillado en hisn Yarisa-Muntilun posiblemente Zuzaña o el propio Peñón.
   En Sumuntan, Sierra Mágina, se levantó Ibn Hudayl, quien llegó a dominar los distritos de Muntilun y Tuss, (Martos) y colaboró con Umar Ibn Hafsun y con Said b. Mastana, señor de Priego.
   En cada uno de estos episodios, Bíboras, tendrá un papel primordial, por su posición estratégica y su enclave defensivo privilegiado.
  
  


   En el año 912 moría Abd- Allah y le sucedía Abdal- Rahman III, quien unos meses después de su nombramiento, en el 913, lanzó una campaña contra los encastillados de Jaén, en la que logra desalojar a los rebeldes y apoderarse de todas  sus fortalezas, que aunque volverán a sublevarse, quedarán totalmente reducidas en el año 925. Comenzará una época tranquila en la que los árabes desarrollarán los regadíos en la vega, con la construcción de presas y caces y aprovechamiento de la fuerza hidráulica del río, con la instalación de molinos de cereal.
    Alrededor del castillo se establece una pequeña población y la función del hisn de Bivorias, se reconvierte y es utilizada para la defensa de la comunidad y como punto de control, por parte del Califato, de la zona montañosa próxima. La finalidad de los distritos Castrales y de las localidades amuralladas es similar en la defensa de la población del entorno y residencia del encargado de recoger impuestos  en el distrito.

   En  el S/XI se produce la fragmentación del territorio en reinos de taifas y entre el año 1.028 y el  1.085, las tierras de Jaén no forman parte de un reino de taifas concreto, en primer lugar se disputan el territorio los B. Di-L-Nun de Toledo, los Faltas de Almería y los Ziríes de Granada, y en esta última zona de influencia incluiríamos el poblado de Bivorias.
   Hacia el año 1.085 , nuestra comarca formaría frontera entre la taifa sevillana de los Abbadies y los Ziríes de Granada. En este año de l.085 Alfonso VI realiza incursiones en territorio andalusi y los reyes andalusíes piden auxilio a los Almorábides africanos, que reconstruyen la unidad de la España musulmana.
   En l.126 Alfonso I, el Batallador fue llamado por los mozárabes granadinos, que sufren persecución religiosa, y organiza expedición contra Baena y Lucena.
   En l. 046, los Almohades penetran en la península y tardarán 25 años en controlar todos los territorios peninsulares bajo el islam, este imperio procedente del norte de África, solo se derrumbará
 a partir de l.212, cuando Alfonso VIII abra el Valle del Guadalquivir, tras la victoria de las Navas de Tolosa.

DESCRIPCIÓN DEL CASTILLO DE BÍBORAS.



LUGAR DEL EMPLAZAMIENTO.
El recinto amurallado se encuentra sobre una elevación rocosa formada a partir del pliege de capas rocosas calizas grises, rodeada de terrenos arcillosos, yesos y areniscas que forman "el Silero, los Castellones y el llano de la Hoja".
Las dimensiones de este cerro van desde los 350 m. E-O a los 200 m. N-S, alcanzando una cota máxima de 598,5. En su vertiente sur, que es la que da a río, el desnivel es bastante pronunciado, alcanzando los 118m.
El castillo se encuentra en la parte superior de este montículo aprovechando una pequeña explanada escalonada para basar sus dependencias y los cortes naturales que las bordean como muralla natural.
Hacia él se llegaría a través de dos puertas: La de Martos por su flanco norte y la de Alcaudete por el flanco sur a través del camino serpenteante que asciende desde el río.


Como dijimos anteriormente es fácil de adivinar el sistema de rampas en zig-zag, para poder ir salvando la prolongada pendiente que desde el río nos lleva a referida puerta sur, más aún si parte del referido camino se conserva en parte desde el molino hasta la fortaleza quedando como testigos pequeños majanos de piedra para soportar la curva.

RECINTO AMURALLADO.

En la elección de un lugar par construir una fortaleza, entran en juego diversos factores; a saber: Vias de comunicación, proximidad del agua, relieve, etc. Pues bien en este caso, podemos decir que el cerro sobre el que se alza es hisn de Bíboras tiene unas inmejorables condiciones defensivas, sobre todo por su parte sur, en la que sus curvas de nivel son más pronunciadas y forman tajos verticales en gran parte de la superficie de la ladera. A parte de este factor tan importante a la hora de ahorrarse elementos constructivos en su defensa, tendremos en cuenta la proximidad al río y la propia situación estratégica del cerro, que es el que abre o da acceso al valle del río y es laa puerta de la antigua ciudad iberoromana de Bora.
Pues bien al terminar el sistema de rampas , nos encontramos con el primer recinto murado de unos 2700 m². de forma alargada y en dirección es E-O y de una orografía bastante accidentada debido a la desnudez de la roca y a la inclinación hacia el oeste.

   En este primer recinto nos encontramos con las siguientes dependencias:
a)      Aljibe: situado en el extremo oeste, parte del mismo excavado en el terreno y con unas dimensiones de 29 m²x 5m. y cubierto originalmente por una bóveda vaida y enfoscado con argamasa fina a la almagre. En la actualidad está bastante mal conservado y sin cubierta.
b)      Gran Silo: aprovechando la excavación de los garrufos naturales sobre los que se construyen los muros laterales de mampostería y cubierto por una bóveda de medio cañón rebajada en mampostería de piedra. Tiene una planta de 9m x 4m. Como a las demás construcciones se accedía por una pequeña apertura cuadrangular en el techo.
ALCAZAREJO.
Cerrando la parte este del recinto con una muralla y con unas dimensiones de unos 600 m² a la que se accede tanto por la parte este como por la oeste del fortín. En su interior se encuentran las siguientes dependencias:
a)      Torre del homenaje: aneja a la muralla norte y con una planta rectangular con las esquinas redondeadas de 11,7 x 9,6 m. Levantando una altura de 10 m. que sería algo mayor por enontrarse mocha.

Su interior se disponía de dos salas superpuestas cubiertas por sendas bóvedas de media caña rebajadas , y a las que se accedía por una puerta con arco de herradura en la primera planta y a la que se subía a través de una escalera exterior hoy derruida. En su interior, dos escaleras adosadas al muro conducían respectivamente a la terraza almenada y a la planta baja, esta última sin la escalera en la actualidad, con una ventana saetera para iluminación y un acceso posterior por su parte oeste, realizado para refugio de ganados.
b)   Aljibe del alcázar: anexo a la muralla este y sur, con 6,5 x 5 m. de planta y una altura de 3,5m. Está cubierto con bóveda de similares características y enlucido muy finamente con argamasa roja.


8  LA CONQUISTA: S/XIII-S/XV.


 Ya acabamos de ver como Alfonso VIII, abre el valle del Guadalquivir a nuevas conquistas, con la victoria sobre  los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, en 1.212.

   En l.224 muere el califa al-Mustansir sin hijos y se produce la descomposición del imperio almohade. al-Bayyasi, gobernador de Jaén consigue hacerse  con buena parte del control de las tierras de Córdoba  y Jaén.
   En l.224 Fernando III, había lanzado su primera campaña contra territorio musulmán. al-Bayyasi, se entrevista con él en Baños de la Encina, estableciendo un pacto de amistad y entregándole su hijo como rehén.
   En  l.225,  recibe Fernando III, el vasallaje efectivo de al-Bayyasi, que se asegura de esta forma  la protección contra al-Adil que controlaba gran parte del califato, mientras Fernando III,  obtiene la neutralidad del baezano, que prestará ayuda a su señor, por lo que lo acompañará atacando Jaén, y en la larga Cabalgada que lo llevará por Martos, Bívorias, Alcaudete y Priego, todos reconocerán a  al-Bayyasi y se librarán del saqueo.




La campaña de conquista de l.224, por Fernando III: 

   Iban  con el rey, en esta primera entrada, D. Rodrigo Ximénez de Rada, Arzobispo de Toledo y Primado de las Españas, D. Lope Díaz de Haro, Conde y  Señor de Vizcaya, D. Ruy González Girón y D. Alonso Téllez de Meneses, ricos homes de Castilla, Fernando Cocí, Maestre de Santiago y D. Gonzalo Ibáñez de Novoa, Maestre de Calatrava.
   LLegando al Puerto del Muradal, envió delante a D. Lópe , D. Ruy y a D. Alonso con 500 caballeros y corrió por Úbeda y Baeza haciendo gran estrago en los campos, combatió la villa de Quesada y la conquistó con facilidad, pues tenía la fortaleza derribada de otras incursiones, y en ella se obtuvo gran botín  económico y de cautivos.
   En esta entrada atacó a los castillos de Lacra, Toya y Pahes y mandó derribar el de Esnader, pasando después por los de Esclamel y Espeluy donde se pactaron las respectivas rendiciones, salvando la vida sus pobladores.
   Estando Fernando III en estas poblaciones, tuvo noticia de que en el castillo de Bivorias1 había una concentración de fuerzas de árabes africanos de 1.500 caballeros, con sus mujeres, hijos y ganados, contra los que mandó a D. Lope Díaz de Haro con 300 caballeros, a D. Fernando Cocí  Maestre de Santiago y a D. Gonzalo Ibañez de Novoa, con los caballeros de sus órdenes militares, venciendolos y cautivando a  gran número de ellos, llendo después a correr  y devastar los alrededores de Jaén con el objetivo de desgastar al enemigo, y antes de que le cogiera el invierno volver a Toledo, por consiguiente esta campaña, tuvo como principal objetivo, combatir plazas de los alrededores de Jaén, que en próximas campañas pudieran ayudar a la capital, a parte del consiguiente botín.

La Campaña de conquista de l.225, por Fernando III:


 Por S. Juan, 24 de Junio, salió Fernando III de Toledo, pasa el puerto del Muradal y a finales de Junio, como se vio anteriormente recibe homenaje de al-Bayyasi, y por este pacto se compromete a entregarle Martos, Andújar y Jaén, amen de otras fortalezas menores, como Bivorias y Zuzaña.
   El sitio de Jaén fue bastante fugaz, pues su objetivo, estaba tanto en estudiar las defensas de la ciudad y reblandecer la moral de la ciudad y su capacidad de resistencia mediante la sistemática devastación de sus contornos, durante el mes de Julio.
   Después de levantar el sitio de Jaén, los expedicionarios fueron contra Martos, población que se respetará a ruegos de al-Bayyasi, y lo mismo ocurrirá con Bíboras y Alcaudete, pues las autoridades de estos lugares no dudarían en prometer obediencia a al-Bayyasi, que se les presentaba respaldado por el ejército cristiano. El ejército salió de Martos hacia Bíboras  seguramente por el camino antiguo de Bordos y que por el Alamillo llega a los carriles y a la Cañada de Pereza, para tomar hacia las Casillas y por la Asperilla llegar al pie de monte del Cerro de S. Cristobal y torcer hacia el sur por donde actualmente existe el trazado de camino medieval, que llega hasta Bíboras .
    Se deduce que después de la campaña de l.224, Bíboras había vuelto a la obediencia de al-Bayyasi, o que decidió volver nuevamente al ver llegar a los cristianos, pues el reyezuelo de Baeza consiguió que Fernando III, pasase de largo, sin atacarla.
   De Bíboras, salía un camino hacia el oeste que vadeando el río, proseguía hacia el sur, dejando el Cerro de la Utrera, que es el último de la Sierra Caracolera, y que continuaba hasta la Loma Castania que dejaba a la derecha y desde aquí seguía hasta Alcaudete, que también fue cedida por Aben Mahomat, o al-Bayyasi, con la condición de que no le pidiese más plazas.
   De Alcaudete fueron a Priego y asaltándolo con éxito, lo conquistaron, luego marcharon hacia Loja, que se resistió y fue tomada al asalto y su población pasada a cuchillo, luego caminaron hacia Alhama que encontraron deshabitada, para posteriormente pasar a devastar la vega de Granada, y a los tres dias, los notables de la ciudad decidieron pactar la retirada de los cristianos a cambio de l.300 cautivos cristianos.
   La vuelta a Castilla por Montejicar, que fue asolada, Arbuniel, Pegalajar y la Guardia, para posteriormente bajar a destruir el castillo de Menjibar, cruzar el rio Guadalquivir, por los vados de Iliturgi y dirigirse de nuevo al Puerto del Muradal.

   La entrega del alcazar y castillo de Martos, pudo producirse a finales de Julio de l.225, después del pacto, que comprometía a Fernando III a ayudar a al-Bayyasi a recuperar Bíboras y Alcaudete, perdidas a raíz de la campaña de al-Adil, el año anterior. Terminada la campaña de l.225, la entrega de los castillos se haría efectiva y pasarían a depender de su autoridad a todos los efectos, tanto de administración local y fiscalía, como a efectos de demarcaciones y aldeas, sin que esto implicase el desalojo de la población musulmana.


   En 1.227 Abulalle rey Almohade de Sevilla, salió a correr las tierras que el rey D. Fernando, ya tenía ganadas, llegando a Bíboras pasó de largo, y luego fue contra Martos y se apoderó de ella.
   En l.228, Abulalle pasó a Marruecos, desamparando los asuntos de al- Andalus, sucediéndole Abenhut, del linaje de los reyes de Zaragoza, quién fue traicionado por Aben-Ramán y asesinado en  Almería en 1.238., favoreciendo en mucho este asunto, a la descomposición del poder Almohade en al-Andalus, ya que Mohamad Alegrage o Abén Alhamar, natural de Arjona, se apoderará de todas sus ciudades y fortalezas.

   En 1.228, el día 8 de Diciembre, por privilegio Rodado, expedido en Toledo, D. Fernando hace merced a la Orden de Calatrava de las villas de Martos, Porcuna y Bíboras son sus términos.
   En l.254, el 22 de Abril, por Privilegio Rodado, otorgado por el rey D. Alfonso X, el Sabio, en Toledo, confirma la donación de Martos, Porcuna y Bíboras a la Orden de Calatrava



DONACIÓN DE LAS VILLAS DE MARTOS, PORCUNA Y BÍBORAS A LA ORDEN MILITAR DE CALATRAVA POR FERNANDO III.

   Privilegio rodado de Fernando III haciendo donación al Maestre D. Gonzalo Yáñez y Orden de Calatrava de las villas de Martos, Porcuna, Bíboras y veinte yugadas de tierra en Arjona. Año 1.228, diciembre, 8. (A.H.N., O.M., Calatrava, Sección Diplomática, Doc. Reales, nº 62).


(Crismón, alfa y omega) Tam presentibus (Quam futuris notum sit ac manifestum quod) ego Ferrandus Dei gratia rex Castelle et Toleti una cum/ vxore mea (Beatrice regina et cum) filiis meis Alfonso Federico et Ferrando ex assensu et beneplacito domine Berengarie regine genitricis mee pro/ multis et magnis seruiciis que famosissimo auo meo A.felilcis recordationis illustri regi et mihi semper exhibuistis et exhibere cotidie non cessatis libenti/ animo et stabilitatis Deo et ordinis milicie calatrauensis et uobis dompno Gundisaluo Iohannis eiusdem instanti/ magistro uestrique succesoribus et toti conuenti fratrum ibidem Deo seruientium presentibus et futuris perpetuo et irreuocabiliter ualituram. Dono itaque uobis et concedo illud castrum quod dicitur/ Martos cum domibus terris cultis et incultis uineis montibus riuis fontibus aquis pratis pascuis et cum omnibus terminis directuris et pertinentis suis quas nunc habet vel habere/ debet mandans ad presens ut defendatis terminos suos quoscumque defendere et manutenere potueritis et cum diuina clemencia (sic) Jahen et Arionam et alias circumadiacentes villas per manus nostras/ cultui redidderit christiano cum illis terminos prout habuit sarracenorum tempore dividatis. Preterea do uobis et Biuoras cum omnibus terminis pertinentis et directuris suis quas cum uicinis/ Villas haberet et habere deberet cum eas nobis dederit misericorditer possidendas. Dono etiam uobis uiginti iugatas hereditatis ad uicem in Ariona cum eam mihi  omnipotens dignatus fuerit tradere/ ita quod de ista hereditate habeatis decem iugatas prope villam et alias decem habeatis in aliquo loco competenti aliquantulum remoto a villa et uersus Martos. Do uobis insuper quintam partem omnium/ reddituum quos in Arjona sum cum eam adquisiero habiturus. Dono inquam uobis hec omnia supradicta  ut ea iure hereditario habeatis et sine contradictione aliqua perpetuo possideatis. Et hec mee dona/ tionis pagina rata et estabilis omni tempore perseueret. Si quis uero hanc cartam infringere seu in aliquo diminuere presumpserit iram Dei omnipotentis plenarie incurrat et regie parti/  mille aureos in cauto persoluat et dampnum super hoc illatum uobis restituat duplicatum. Facta carta apud  Toletum VIII die decembris era Mª CCª LXª sexta/ anno regni mei duodecime. Et  ego predictus rex Ferrandus  regnans in Castella et Toleto hanc cartam fieri iussi manu propria roboro et confirmo/ Rodericus toletane sedis archiepiscopus hyspaniarum primas confirmat/ Infans dompnus Alfonsus fratre domini regis confirmat.

(Columna 1ª)

Mauricius burguensis episcopus confirmat; Tellius palentinus episcopus confirmat; Bernardus secobiensis episcopus confirmat; Lupus segontinus episcopus confirmat; Petrus oxomensis episcopus confirmat; Gonçaluus conchesis episcopus confirmat; Iohanes calagurritanus episcopus confirmat; Dominicus plaçentinus episcopus confirmat; Dominicus abulensis electus confirmat; Ihoanes domini regi cancellarius abbas vallisoleti confirmat.


(Columna 2ª)

(El signo rodado. En su interior:) Ferrandi regis Castelle sigilum.
    (Rodeando el signo, la leyenda:) Lupus Didaci de Faro alferiz domini regis confirmat. Gundisaluus Roderici maiordomus curie regis confirmat.

(Columna 3ª)

Aluarus Petri confirmat; Garçias Ferrrandi confirmat; Rodericus Roderici confirmat; Giulelmus Gonçaliu confirmat; Didacus Martini confirmat; Tellius Alfonsi confirmat; Egidiuis Malric confirmat; Garsias Gonçaliu maiorum merinus in Castella confirmat.
   (En la limea inferior:) Martinus Iussu cancellarii scripsit.


TRADUCCION DEL DOCUMENTO :

(Crismón, alfa y omega)  Tanto en los tiempos presentes como para los futuros, dejo señalado y manifiesto que yo D. Fernando, rey de Castilla y Toledo, por la gracia de Dios, con mi esposa, la reina Beatriz y  con mis hijos Alfonso, Federico y Fernando con el acuerdo y el beneplácito de la reina, mi madre Doña Berenguela. Ante los muchos y grandes servicios que mi famosísimo abuelo y los dichosos recuerdos del ilustre rey D. Alfonso y que a mí siempre disteis prueba y dais cada día no faltandoos agrado y ánimo. Extiendo carta de donación, concesión y estabilidad, de mi propia voluntad, para Dios y la Orden Militar de Calatrava, y a vos Don Gonzalo Yáñez, que en el presente sois  el Maestre. y a vuestros sucesores y a todos los hermanos del convento en el  servicio de Dios.
Tanto en los tiempos presentes como en el futuro os será perpetua e irrevocablemente valedera.
Os doy y concedo aquel castillo que es llamado de Martos, con señorío sobre las tierras cultivadas e incultas, viñas, montes, ríos, fuentes, aguas, prados, pastos y con todos los términos directos y pertinentes como ahora los tiene o tendrá. Debo encargaros ahora que defendáis sus términos y por  doquier defender y mantener en vuestras manos tanto a Jaén, como a Arjona y otras villas circundantes, cuando con la divina clemencia   se hayan devuelto al culto cristiano y dividáis sus términos según los tenían  divididos los sarracenos desde siempre. Además os doy Porcuna y Biboras con todos los términos pertinentes y directos que con las villas cercanas tienen  y deben tener cuando el señor misericordiosamente os la diese para que las poseáis.
Os doy también veinte yugadas de heredad en Arjona, a devolver en una año, cuando esta plaza tenga a bien  el Todopoderoso entregarmela. Así que de esta heredad tendréis diez yugadas  cercanas a la villa y otras diez tendréis en algún  lugar competente un poco alejado de la villa en  dirección a Martos. Os concedo además la quinta parte de todas las rentas que yo tenga en Arjona, cuando la haya adquirido. Concedo aquí todo lo dicho por juro hereditario y sin contradicción alguna para que
siempre las poseáis. Y aquí por mí el escrito de donación ratificado y firme  persista para siempre.
Si el que en verdad esta carta infligiera, o si en algo enajenara  incurrirá  de lleno en la ira de Dios todopoderoso y pagará mil escudos en garantía  para la parte real y el daño por encima de lo afectado a  vos restituirá por duplicado.

Hecha esta carta en Toledo octavo día de Diciembre en la era de mil y doscientos y sesenta y seis, en el duodécimo de mi reinado, y yo el sobredicho rey Don Fernando, reinando en Castilla y en Toledo,
esta carta que mandé hacer con mi propia mano rubrico y confirmo
Rodrigo, Arzobispo de la  sede de la villa de Toledo, Primado de las Españas, confirma, el Infante
Don Alonso, hermano de su majestad el Rey, confirma.

(Columna 1ª)

Mauricio, obispo de Burgos, confirma; Tello obispo de Palencia, confirma; Bernardo, obispo de Segovia, confirma; Pedro, obispo de Osma, confirma; Gonzalo, obispo de Cuenca; Juan, obispo de Calahorra, confirma;  Domingo, obispo de Plasencia, confirma; Domingo, Electo de Ávila, confirma; Juan, señor regidor de la abadía de Valladolid, confirma;
(Columna 2ª)

(El signo rodado. En su interior) Fernando rey de Castilla en señal.
(Rodeando, el signo, la leyenda) Lope Díaz de Faro, Alférez del señor rey, confirma; Gonzalo Rodríguez, mayordomo de la curia del rey, confirma.

(Columna 3ª)

Alvar Pérez, confirma; Alfonso Tello, confirma; Rodrigo Rodríguez, confirma; García Fernández, confirma; Rodrigo González, confirma; Guillermo González, confirma; Diego Martínez, confirma; Tello Alfonso, confirma; Egidio Malric, confirma; García  González, merino mayor de Castilla, confirma.

(En la línea inferior) Martín por orden de la cancillería escribió.

LA CONQUISTA Y LA REPOBLACIÓN DE BÍBORAS POR LA ORDEN MILITAR DE CALATRAVA.

    Ya vimos como en 1.224, se habla de la toma del castillo de Bíboras por tropas cristianas, pero no es de extrañar, que en el transcurso de la primera mitad del siglo XIII, la zona cambiara varias veces de mano y fuera recuperada por los andalusíes, pues la plaza en cuestión formaba parte de la vanguardia de la frontera .
   El día 8 de Diciembre de l.228 Fernando III, otorgó a la Orden Militar de Calatrava, la fortaleza de Martos, con todos sus términos, encomendándole su defensa. En este mismo documento se benefició de la villa de Porcuna, Bíboras y 20 yugadas de heredad en  Arjona, para cuando se conquistasen estas tres villas, lo que significa, que no se habían conquistado definitivamente. Teniendo en cuenta que Susana y Locubín , colindantes con Bíboras se toman en 1.240, la toma definitiva de  esta última tuvo que ser entre la fecha del privilegio rodado y 1.239. más próxima a esta última, teniendo en cuenta el impulso guerrero que a partir de esta fecha lleva a la toma de estas poblaciones próximas, para más tarde, en 1.245 tomar Alcaudete, también colindante con Bíboras, y por último Priego en 1.254.
   La entrega en l.240 por Fernando III a la Orden Militar de Calatrava, de las villas y castillos, que de ahora en adelante constituirán la Vicaría y Partido de Martos, entre las que estaba también Bíboras y el Privilegio Rodado, otorgado por el rey Don Alfonso X, el Sabio, en Toledo, era de 1.292, confirmando la donación de Martos, Porcuna y Bíboras el 22 de Abril de l.254, nos introducen en una nueva etapa, en la que la Orden de Calatrava, consigue con estas donaciones un rico y extenso señorío en el sudoeste del Reino de Jaén, que con Martos como cabeza de partido y Bíboras como vanguardia en la misma frontera con los musulmanes granadinos y cordobeses, se procura la guarda de los pasos abiertos en esta zona montañosa de la subbética, de donde se podían registrar ataques procedentes del Reino de Granada.
Estas tierras tan feraces situadas entre la sierra y el valle del Guadalquivir, puestas en explotación agrícola y ganadera, proporcionarán a la Orden notables ingresos una vez de que se repoblaran, estas villas.
   Del caso concreto de Bíboras no tenemos datos concernientes a su repoblación y  pensamos que en su término no se harían repartimientos pues rápidamente se convertirá en encomienda.
De la riqueza natural de estos parajes en esta época, nos relata el rey Sabio, en su libro "La Montería" al referirse a los cazaderos del reino de Jaén, donde menciona la Sierra de Bíboras donde según se explica "Había gran muchedumbre de osos".
   En cuanto al deslinde, del que tampoco disponemos de datos, pensamos que sus límites se correspondería con los que en la actualidad comparten  Martos y Alcaudete, y Martos con el Castillo Locubín y Valdepeñas, fundamentalmente  se correspondería con el territorio de la que sería el término de la Encomienda de Bíboras, amputado ya por el Partido de Martos, de los que le correspondiera en época musulmana, y que añadiría los correspondientes a la finca de Cazalla, Villarbajo y Sierra Grande hasta el límite de Susana por el Peñón de Zuzaña, actual término de Martos por la zona.
   Sus primeros comendadores fueron freires de la propia orden, la villa de Bíboras, su castillo y su jurisdicción aunque cercenada en parte, fue de las más importantes para la orden, tanto por su posición estratégica, como por la opulencia de sus rentas y sus comendadores fueron elegidos de entre los más cualificados freires de la orden. En las concordias de la orden con los obispos de Jaén, firmaban siempre entre los primeros.

En tiempos del rey Pedro I, el Cruel, caballeros calatravos rebeldes toman Bíboras en 1355..


   A la presente tenemos noticia de la   concordia del año l.382, siendo obispo de Jaén Don Nicolás de Biedma, y maestre de la orden Don Gerónimo Martínez, según esta misma noticia le pertenecía al obispado la tercera parte de los diezmos recaudados por los términos de Martos, Porcuna y Bíboras, siendo por aquel tiempo comendador en Biboras frey Alonso González.




INCORPORACIÓN DE LA ORDEN MILITAR DE CALATRAVA A LA CORONA.

   Conforme se acerca el final de la conquista y se acerca el final de la misión de las propias órdenes, pues era la de combatir y expulsar a los musulmanes de la península, la corona se plantea el control de las mismas, pues en ellas se concentraba un gran poder político y militar, que suponía un gran peligro para la propia estabilidad y seguridad del poder real.
   Desde mediados del siglo XIII van a hacer aparición dos constantes:
- La primera es la voluntad de la corona de controlar el nombramiento del maestre, para conseguir el control de la misma.
- La segunda es la intervención de la orden militar en la política del reino castellano.
   La corona pretendía controlar las órdenes militares pues eran un peligro en manos de la nobleza levantisca, y sólo cuando la corona se fortalezca con el control de las órdenes militares podrá controlar a la nobleza. Esto fue lo que sucedió en el conflicto sucesorio de 1.474-1.479 en el que los Reyes Católicos procedieron al desmantelamiento político de las órdenes militares.
  

 LA ENCOMIENDA DE BÍBORAS EN EL SIGLO XV.

    Sobre la encomienda en estas fechas son muy pocos los datos de que se disponen;  sólo la visita de l.459, en la que se refleja el mal estado en el que se encontraba el castillo y sus dependencias en el que ni siquiera había un lugar adecuado para morada del comendador, al igual que los demás edificios y propiedades que se encontraban muy descuidados, casi en estado de abandono. Y algunas evaluaciones globales de sus ingresos que ese año eran bastantes reducidos y que consistían fundamentalmente  en:
- Un molino en el río, arrendado por cinco cahíces de trigo.
- El derecho de la pesca y a los aprovechamientos forestales del término.(Caza y montes)
- Los diezmos del ganado.
- Los diezmos de los cultivos, especialmente los del pan, que suponían en torno a l00 fanegas, un año              
   con otro.
- Un tributo de 6.000 maravedíes pagadero por el concejo.
- 300 fanegas de pan terciado.
- 3.000 maravedies que debía dar la Mesa Maestral para el sostenimiento del castillo.
- Un juro sobre la Mesa Maestral de 200 fanegas de trigo y de 100 fanegas de cebada.
 El inventario no incluía ni datos cuantitativos, ni una valoración global de todos los bienes.
   En l.495, el valor total de sus ingresos fue de 75.000 maravedies, y en el repartimiento de las lanzas, o soldados con los que contribuía la encomienda al sostenimiento del ejército real, solamente le pertenecían tres.

   En l.497, se elevaron significativamente sus ingresos, siendo de 110.000 maravedíes, dato que nos hace pensar en la puesta en cultivo o desmonte de nuevas tierras, e incluso del asentamiento de colonos, aunque se puede deber también en mejoras en las cosechas, por mejores condiciones atmosféricas.
   En 1.511 los ingresos globales superan a los de la encomienda de Martos, llegando a 148.000 maravedíes.


LA FORTALEZA Y LA  ALCAIDÍA DE BÍBORAS.
  
   Una alcaidía era desde el siglo XI un castillo defendido por una guarnición bajo el mando de un alcaide o de un teniente designado por el rey y por un tiempo, este ejercía la jurisdicción militar, judicial y tributaria y algunos dependían de los comendadores y otros estaban supeditados al maestre, pasando a depender de la corona, en cuanto esta asumió la administración del maestrazgo, destinando ciertas cantidades de la Mesa Maestral a los gastos de mantenimiento de la fortaleza.
    Los Reyes Católicos extendieron el control de la corona a aquellos castillos que dependían de los comendadores creando incluso algunas nuevas alcaidías en algunas encomiendas, esta actitud de la corona despertó recelos entre los comendadores que también eran vitalicios y llegó a desvincular de ellas, cediéndolas a alcaides que gozasen de su confianza, o en algunos casos concretos el comendador ejercía el cargo de alcaide de otra fortaleza, como pasó en Bíboras cuyo comendador Frey Gonzalo de Villalta fue alcaide de la fortaleza de Porcuna en 1.550.
  En cuanto a la fortaleza como construcción militar se va a ir deteriorando al no acometer obras de reposición y acondicionamiento, ya que su función militar pasa a un segundo plano al finalizar la reconquista, aunque todavía sea utilizada en algunos episodios bélicos, como en la guerra civil entre el partido de Juana la Beltraneja e Isabel la Católica.
   En cuanto a la Encomienda de Bíboras, en manos de comendadores con instrucciones concretas de explotación agrícola y ganadera, van dejando los arreglos de la fortaleza, que no serán necesarios para morada del comendador, que podrá residir en otra localidad del partido, por lo que  poco a poco irá apareciendo la  ruina  en sus dependencias.



PRIVILEGIO DE LA ENCOMIENDA DE BÍBORAS.

   El Privilegio de la Encomienda es de 1434 y estaba escrito en pergamino, en tiempos de Enrique IV. Se lo concedió a D. Luis de Guzmán, maestre de la orden de Calatrava, por un pleito entre
el comendador de Bíboras, frey Lope de Morales y el comendador de Martos, por la caza y los aprovechamientos forestales.

(Al margen izquierdo) Traslado testimoniado.

(Texto:)  Sepan cuantos éste público instrumento y carta de traslado bien y fielmente sacado en un padazo de pergamino vieren como parece, el tenor del cual es este que sigue =

Este es el traslado de una carta escrita en papel y al fin de ella firmada de ciertos nombres y en las espaldas sellado con un sello de cera blanca de la orden de Calatrava y escrito un nombre que dice registrada, el tenor de la cual es este que sigue =              

(Al margen izquierdo) Privilegio.                                                                                                                     Nos Don Pedro Jirón por la gracia de Dios, Maestre de la orden de caballería de Calatrava, vimos  una carta de Don Luis de Guzmán Maestre que fue de la dicha orden escrita en papel, y firmada de su nombre y sellada con un sello según que por ella parece, el tenor de la cual es este que se sigue =                                          

Nos Don Luis de Guzmán por la gracia de Dios Maestre de Caballería de la orden de Calatrava, enviamos a saludar a vos Frey Don Alonso de Aguayo, comendador de la nuestra peña de Martos, a vos los Concejos, Alcaldes, Alguaciles, oficiales y hombres buenos de las nuestras villas de Martos y Porcuna y la Torredonximeno,  Jamilena, y la de Higuera de Martos y cualquier singulares personas de vos, sepades que pleito fue tratado ante Frey Luis Prior de San Benito de la nuestra villa de Porcuna, entre vos el dicho Comendador de la Peña y el Concejo de la dicha villa de Martos de una parte y Frey Lope de Morales, Comendador de la nuestra villa de Bíboras, de la otra y en razón del término de la dicha nuestra villa de Vívoras, diciendo que el dicho Comendador de la Peña y Concejo de Martos podían entrar a cazar y cortar leña al término de Bíboras y según que más largamente pasó por el proceso de pleito que sobre esta dicha razón se trató ante el dicho por el cual  constó del, y lo determinó por cuanto se lo cometimos, y pronunció por su sentencia en que dijo:

 Que hallaba y hallo: Que la intención de dicho Frey Cristóbal de Morales Comendador de la dicha villa de Bíboras que era bien fundada y probada ansí de derecho común como según los méritos de lo  ante el procesado conviene a saber.

 Que en el término y distrito de la dicha encomienda, los que son de fuera del no puedan entrar en el dicho término a cazar en cualquier manera ni a corta leña alguna, ni apacentar ganados, ni hacer otro  acto cualquier en perjuicio de dicho Comendador =

 Otro si vos el dicho Comendador de la Peña, y el Concejo de Martos, no probó, ni probaste derecho especial alguno ni uso ni costumbre, ni servidumbre que vos constituyese derecho y facultad en los otros autos sobre dichos en el dicho término de Vívoras, por ende que declaro:

 Que el dicho Comendador por vos o por otro y los vecinos de la dicha villa de Martos por vos o por otras personas no podades ni debedes entrar en los dichos términos de Vívoras a matar conejos ni otras animalias de monte, ni de río en alguna manera con las ballestas y sin ballestas: otro si:

 Que no podades ni debedes cortar leña, ni de otra madera, ni sacalla verde, ni seca, ni pacer con vuestros ganados ni con vuestras bestias las yerbas de los términos ni cortar rama ni gualda, ni otras cosas, ni hacer otros actos en los términos de Vívoras perjudiciales al dicho Comendador o sus herederos y de la nuestra villa de Vívoras, y que sacados los autos susodichos y en cada uno de ellos que debiades y debéis ser prohibidos  que vos prohíbo y defiendo de hoy en adelante que no entredes ni seáis osados  de las más facer sin licencia del Comendador, so las penas contenidas y establecidas en derecho, y aquellas que ordenan uso y costumbre, se pudiesen llevar contra los que se entrasen a hacer  lo susodicho.

Y comendamos a vos el dicho Comendador y Concejo de Martos, la se sobre ello cual vos el dicho Comendador, o concejo de Martos nos enviaste a pedir por merced y suplicación por vuestra petición que por cuanto la pena de fuero era grande y rigurosa o se podrían acaecer muchos daños y costas en esa dicha villa, que nuestra merced fuese de  mandar poner una buena pena convenible de  buen igualdad que razonable fuese, para entre ambas, las partes, sobre lo cual hicimos llamar ante nos al dicho Frey Lope de Morales Comendador de Vívoras y le hicimos notificar la dicha vuestra petición  y nos respondió,  que él no debía venir a la tal iguala por vos pedida pero por servicio nuestro y otro de nuestra orden que él quería estar y pasar en razón  de las dichas pena, según se lleva en las otras nuestras dehesas que nos habemos en ese obispado de Jaén y nos viendo que es justo y razonable que las dichas penas no se lleven según el rigor del fuero más según las contías que se llevan las otras nuestras dehesas mandamos al dicho comendador que las llevase, según que se llevan en las otras nuestras dehesas y no más, las cuales dichas penas son estas que se siguen =                                                      
(Al margen izquierdo:) Penas de las ordenanzas antiguas.



PENAS DE LAS ORDENANZAS ANTIGUAS:


Primeramente que cualquier que entrare  a cazar en el término y tierra de la Encomienda de Vívoras con perros y o turón, que cada vez pierda los perros y el turón, y las redes y el conejo, y la caza que oviese y más setenta y dos maravedíes en pena para el Comendador de dicha encomienda =

Iten que cualquier que armare lazos, o cepos o otras armadijas, cualesquiera que las pierda y más la caza que trajere y sesenta y dos maravedíes en pena por cada vez =

Iten  que cualquier que entrare a cazar, con ballesta por cada vez la pierda y ansi mesmo sesenta maravedíes en pena =

Iten que cualquier que cazare perdices con calderón o en otra cualquier manera pierda las paranzas y la caza y más sesenta y dos  maravedíes en pena por cada vez =

Iten que cualquiera que pescare en el río truchas, o peces, u otro cualquier pescado que por cada vez pierda la caza y las paranzas y más  sesenta y dos maravedíes en pena =

Iten que cualquiera que cortare pie, o encina, o fresno, o de olmo de salce o de aliso que por cada vez peche seiscientos maravedíes en pena y más pierda la herramienta con que cortare =

Iten que cualquiera que cortare mata parda peche por cada chaparro treinta maravedíes por cada vez y pierda la herramienta =

Iten que entrare a cortar en lo defendido escobas, o alcachofas, o gualdas, o espárragos por cada vez pierda lo que ansi cogiese y más sesenta y dos maravedíes en pena =

Iten que ninguno no pueda sacar yeso del dicho término sopena de pagar por cada vez sesenta y dos maravedíes y perder la herramienta el que ansí lo sacare =

Iten que cada rebaño de ovejas que entrare en el dicho término  peche por de noche diez cabezas y de día cinco cabezas por cada vez el que ansí entrare en el dicho término de la dicha encomienda =

Iten del ganado vacuno, de noche diez maravedíes y de día cinco maravedíes y por cada vez  que entrare por cada cabeza =

Iten esta misma pena sea a las yeguas que ansí entraren, el dicho término =

Iten que cualquiera que sacare leña seca que por cada carga peche en pena cada vez doce maravedíes y pierda la herramienta =                                                                                                                                               

   Esto se entienda en los vasallos de esta orden, por que vos mandamos a todos y cada uno de vos y defendemos a vos de aquí adelante no vos entrometáis a entrar en los dichos términos de Vívoras, a cazar conejos, ni otras aves, ni alimañas de monte, ni de río en alguna manera, con ballestas, ni sin ellas, ni cortes en los dichos términos leña, ni madera, ni saquedes leña verde ni seca, ni a pacer con vuestros ganados, y bestias las yerbas de los términos, ni cortedes ramas, ni gualda ni otras yerbas, ni hacer todas las otras cosas defendidas en la dicha sentencia, sopena que cualquiera que lo contrario hiciere que caiga en las penas susodichas  por las cuales dichas penas damos poder al dicho Frey Lope de Morales Comendador, o aquel o aquellos que por él poseyeren y él pusiere, o por él fueren en la dicha villa de Vívoras, y a los otros subcesores que cada y cuando vos tornaren en el dicho término cortando o cazando o haciendo otra cualquier cosa de las sobre dichas penas para lo cual mandamos dar esta nuestra carta firmada de nuestro nombre y sellada con nuestro sello de Maestrazgo, dada en la villa de Andujar a veinte días de Noviembre del año del
Nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil cuatrocientos y treinta y cuatro años =

Nos el Maestre =

Yo Fernando Bexias Chanciller de mi señor el Maestre la fice escribir por su mandado =

+
   En 1448 es comendador de Bíboras D. Rodrigo de Vandelomar.






En 1473. Martín Alonso de Montemayor, señor de Alcaudete, en la Guerra Civil, entre Isabel, la Católica y Doña Juana, la Beltraneja, tomá Bíboras que habia sido ocupada por los frailes de la Orden Militar de Calatrava partidarios junto con Portugal del partido oficial.


1.475, NOVIEMBRE  9. DUEÑAS.

   MARTÍN  ALONSO DE MONTEMAYOR RECIBE LICENCIA PARA PODER TENER LA FORTALEZA DE BÍBORAS QUE ERA DEL MAESTRAZGO DE CALATRAVA, PROMETENLE PROCURARLE LA ENCOMIENDA DE ELLA.

A.G.S., R. G. Sello, 1.475 - Noviembre, fol.733.
Cat. I, 763.


Tenençia. Liçençia. Martín Alonso de Montemayor.

Que pueda tener la tenençia de la fortaleza de Bíboras que era del Maestrazgo de Calatrava. Por quanto él mismo la tomó e le dan su  palabra e fe real, que del momento que viniere y estoviere a su serviçio le procurarán la encomienda della.

Don Fernando y Donna Isabel e etçetera, por cuanto el Maestre Don Rodrigo Téllez Girón ha seguido y sigue la opinión y compannía del adversario de Portugal y ha estado y está con él y con los cavalleros sus sacaçes en su compannía contra nos y contra nuestro serviçio en danno de la casa propia de nuestros reinos y sennoríos. Y desde sus villas y fortaleças ha fecho y face todo mal y danno a nuestros súbditos y naturales. Que por quanto Martín Alonso de Montemayor cuya villa de Alcaudete por serviçio nuestro, como bueno y leal vasallo se pasó a todo arrisco y peligro por tomar como tomó la fortaleza de Bíboras que era del dicho Maestre y de su orden, porque desde allí no fuésemos deservidos y en la comarca della resçibiésemos danno, en la qual tomar en la fortaleza y en el abastecer y fortaleçer ha gastado muy grandes contías de maravedís, e porque por ello no solamente meresçe ser satisfecho de lo que así gastó, más allende de aquello, de rescebir merçedes  por vosotros acatado lo susodicho, y así mismo los muchos y buenos y leales serviçios que el dicho Martín Alonso nos ha fecho y de cada face.Por la presente y con ella a vos Martín Alonso de Montemayor su fijo, damos liçençia para que tengades la dicha tenençia del dicho castillo de Bíboras, para que vos, el dicho Martín Alonso lo agades de guardar y tengades con los vasallos y términos y dehesas y prados y pastos y aguas corrientes y estantes y manantes y todas las otras cosas y cada una dellas que te le pertenesçen según lo tenía y pertenesçía al dicho al dicho Maestre Don Rodrigo Téllez y el comendador que era de la dicha fortaleza y Encomienda, y así mismo vos damos poder complido para que podades demandar, resçebir y recabdar y aver y cobrades este çenso de aquí adelante en cada un anno para vos el dicho Martín Alonso todas las rentas y frutos y esquilmos y otras cualesquier cosas a la dicha Encomienda pertenesçiente. Que lo cual queremos  que vos non sea demandadamente ni razón por cuanto lo avedes  menester para la guarda de dicha fortaleza y encomienda della y tenençia.

Y para los gastos que avedes fecho y avedes de facer. Y que vos o quien vuestro poder oviere podades arrendar y arrendades las tierras y dehesas y prados y pastos y montes y otras qualesquier

 cosas que a la dicha encomienda pertenesçen por el tiempo o tiempos, preçio o preçios que vos quieséredes y dar y otorgar qualesquier carta de arrendamientos y poder que cumpliere menester oviere de se dar y resçebir y recabdar los maravedís y pan y otras qualesquier cosas que a la dicha encomienda son devidas y se devieren aquí adelante y dar carta o cartas de pago dello y tomar cuenta con pago a personas que fasta aquí les han tenido y pagan dellas dar fe y cuanto dello.

Todo lo qual vos mandamos que fagades y cumplades como suso es dicho fasta que aya maestre en la Orden de Calatrava a nuestro serviçio que con Dios y con orden vos pueda proveer de la dicha encomienda y frutos y rentas della y otras
cosas a ella anexas y perteneçientes con el cual vos damos fe y palabra real que trabajaremos y procuraremos que vos de a nos el dicho maestre de la dicha encomienda y frutos y rentas della y otras cosas a ella anexas y pertenesçientes para que seays comendador della y mandamos a los duques, marqueses, condes, ricos omes, maestres de las órdenes y priores, comendadores y sus subcomendadores, alcaydes de los castillos y casas fuertes y llamamos a los conçejos, alcaldes, alguasiles, regidores, cavalleros, y escuderos y ofiçiales y omes buenos de todas las villas y logares de nuestros reinos y sennoríos que den e fagan dar el favor y ayuda que menester ovieredes para lo susodicho y para cada cosa y parte dello y que vos non pongan nin consientan poner en ello ni en parte dello embargo nin contrario alguno, e los unos  ni los otros non fagades endeal por alguna manera so pena de la nuestra merçed y de diez mill maravedís parta la nuestra cámara y fisco.
Por quien furtare de lo así facer y complir y demás mandamos al ome que les esta nuestra carta mostrare o el traslado della signado de escrivano público que vos emplase, que parescades ante nos en la nuestra corte doquier que nos seamos, del día que vos emplasare fasta quinze días primeros siguientes so la dicha pena so la qual mandamos a qualquier escrivano público que para esto fuere llamado que de ende al que vos la mostre testimonio signado con su signo porque nos sepamos en como se cumple nuestro mandato.

Dada en la villa de Dueñas, nueve días de noviembre anno del nasçimiento del nuestro sennor Ihesu Crhisto de mill y quatrozientos y setenta y çinco annos.

Yo el rey. Yo la reyna. Yo Alonso de Ávila secretario del rey y de la reyna nuestros sennores la fiz escrevir por su mandato.

Registró: Diego Sánchez.


En 1478 Martín Alonso de Montemayor vuelve a tomar Bíboras.
En 1485 Frey Alonso de Oviedo(Alonso de Peña) fue nombrado comendador de Martos, antes lo había sido de Bíboras.

En 1550 Frey Gonzalo Fernández de Villalta, fue alcaide la la fortaleza y en 1552 por Breve del papa Julio III, dirigido al comendador de Bíboras se le concede permiso para contraer matrimonio.
En 1576 , este mismo frey es el nuevo comendador de Bíboras.

   

EL CONDE-DUQUE DE OLIVARES D. Gaspar de Guzmán y Pimentel

    Don Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde-Duque de Olivares, nació en Roma el año de 1587, hallándose su padre el Conde D. Henrique en aquella Corte de Embaxador extraordinario de la de España. Aunque el amor de su padre á las armas, que había manejado gloriosamente en los exércitos de Cárlos V y de Felipe II, le inclinaban á que dedicase á su hijo á esta carrera, contemporizando con su madre Doña María Pimentel, le destinó á la de las letras, enviándole á la Universidad de Salamanca, que le distinguió luego con el Rectorato de sus escuelas. La muerte de su hermano mayor D. Gerónimo, y la sucesión en su casa por la de su padre, apartaron á D. Gaspar del estudio, y llamaron su atención á otros objetos.
En 1609 es comendador de Bíboras y sabemos que la villa aporta de 6 lanzas a la corona y obtiene una renta de 1.892.217 maravedis.
Posesionado de su casa, quiso Felipe III premiar en él los servicios de su padre, y particularmente los que había contraído como Virey de Sicilia, y lo hizo dándole la Encomienda de Víboras en la Órden de Calatrava. Esta merced y otras de gran tamaño con que el mismo Soberano le honró, y a la que correspondió el Conde, excitáron la envidia que pudo separarle de la Corte por algún tiempo; pero como no era el reynado de Felipe III el teatro que había destinado la Providencia para representar los principales sucesos de su historia, volvió á ocupar pronto el lugar que había perdido en la estimación de aquel Monarca, y le conservó hasta su muerte, á pesar de sus contrarios, con quienes no tuvo la generosidad de ser muy indulgente.


LA ENCOMIENDA DE BÍBORAS EN EL SIGLO XVIII Y XIX.


     Las ideas de la Ilustración que habían llenado todo el siglo XVIII influyeron notablemente en la roturación y puesta en cultivo de las tierras de la dehesa de la Encomienda de Bíboras, ya que por un lado, se trataba de unas tierras que permanecían incultas y sin otro aprovechamiento que el de la ganadería extensiva, además de ser lugar idóneo de aovación para las temidas plagas de langosta  que tanto daño habían hecho a la agricultura.
 Mapa de la Encomienda de Bíboras en 1.806

        Por otro lado con la roturación  y puesta en cultivo de nuevas tierras se aumentará la producción
cerealista y se asentará a colonos en régimen de arrendamiento en los 28 cortijos de labor que se construyen.
     Estas nuevas tierras pertenecientes a la Orden Militar de Calatrava y por consiguiente a la Corona, son  llamadas por los campesinos "Tierras de rey".
      En el año 1712 La Encomienda había sido concedida a D. Pedro Miguel de la Cueva y Velasco XII Duque de Alburquerque y III Marqués de la Mina, con goze y disfrute de sus frutos y rentas. También se le concede la de Martos.
      De 1764 procede la descripción de Bíboras, donde se puede advertir el estado de ruina de gran parte de sus edificios como eran: los molinos del Castillo y del Bíboro, la casa Silera y la del Guarda, los hornos y las caballerizas, el cuerpo de iglesia y las dependencias del castillo.
    La Encomienda de Bíboras había sido concedida a mediados de siglo  XVIII al Duque de Alburquerque como Comendador con goce de sus frutos y rentas. Su administrador será D. Manuel Valenzuela Santiago vecino de Jaén.
  
      En este estado se mantendrán todos estos edificios, solo se mejorará la  Casa de la Encomienda de Bíboras, que estaba situada en la calle del Arbollón, en Martos, y que será convertida por los herederos del Duque en Hospedería de los Caballeros Transeúntes de la Orden de Calatrava.
En el año 1.806 y tras el fallecimiento del Duque de Alburquerque, se produce la petición y concesión de la Encomienda por D. Juan Álvarez de Faria, Caballero de la Orden de Santiago y Brigadier de los Reales Ejércitos de su Majestad Carlos IV de Borbón, quién presenta a su administrador D. Manuel María de la Orden ante el Gobernador de la villa y partido de Martos, solicitando la descripción de todas sus posesiones y rentas y se proceda al deslinde y amojonamiento de sus tierras, por fieles de campo y agrimensores públicos.
De este deslinde y amojonamiento resultaron un total de 3.882 baras de coto cerrado y 7.600 fanegas de 510 estadales cada una. Estaba dividida en 10 cuartos entre los Cuartos Altos y Bajos. Cada uno de los cuartos se dividía a la vez en cortijos de labor, que tenía cada uno una extensión de tierra de labor determinada en fanegas y un número de encinas contabilizadas. Estos cortijos en manos de experimentados labradores producirán según su extensión y la calidad de la tierra, unas rentas importantes tanto para quien gozara de ellas, como para los agricultores y  ganaderos que la explotan.




1     En esta ocasión es la primera y última vez que se menciona el nombre de bivorias.